CROQUETAS DE JAMON

Cómo hacer croquetas de jamón caseras, la receta más sabrosa

Si tenemos que destacar uno de los aperitivos más típicos de la cocina española, podríamos mencionar las croquetas. Su tradición viene como “receta de aprovechamiento”, ya que consiste en una bechamel mezclada con esas sobras de carne o pescado que tradicionalmente pueden quedar de los guisos o cocidos, y una cubierta crujiente a base de pan rallado. Después se fríen y… ¡riquísimas!

Estas croquetas de jamón caseras están elaboradas a mano y con mucho cariño, ya que se trata de una receta laboriosa por la delicada bechamel que necesitan y también para formar las bolitas, pero el gustazo de llevarte una recién hecha a la boca, crujiente por fuera y súper jugosa por dentro, bien vale el esfuerzo.
Hablamos de “delicada bechamel” porque te vamos a enseñar trucos para que te quede perfecta para croquetas, que sepas cuando está suficientemente densa pero que no te quede grumosa, y eso requiere que tengas que estar un rato removiéndola. Ya sabes que una vez hecha, no solo puedes añadirle jamón, sino que el pollo, el atún, las espinacas, las setas o los quesos son una opción de lo más sabrosa.
Si te encantan las receta que incorporan bechamel, puedes comenzar a salivar con estas sugerencias, como en la clásica lasaña de carne o a la boloñesa, o la original lasaña de espinacas . Por supuesto, que no falte la espectacular versión griega de la lasaña, la deliciosa musaka o moussaka griega, repleta de carne y verduras, y gratinada.

Ingredientes para hacer croquetas de jamón caseras (unas 20-25 croquetas):

  • 200 gr de jamón serrano, en dos lonchas gruesas. Y si te animas, con jamón ibérico te quedarán increíbles.
  • 2-3 huevos (para el rebozado).
  • Harina.
  • Pan rallado. Nosotros hemos utilizado pan rallado grueso para un acabado extra crujiente, aunque puedes utilizar el que más te guste.
  • Aceite para freír. Nosotros preferimos aceite de semillas o de girasol porque no deja sabor, pero puedes utilizar aceite de oliva si lo prefieres.
  • Para la salsa bechamel casera:
    • 1 litro de leche.
    • 80 gr de harina.
    • 100 gr de mantequilla.
    • Una pizca de nuez moscada.
    • Sal.
    • Primero vamos a preparar la bechamel:
    • En un cazo a fuego suave incorpora la mantequilla.
    • Cuando esté líquida, aparta el cazo del fuego y añade la harina. Revuélvelo todo bien rápidamente para que se forme una pasta homogénea y no queden grumos de harina.
    • A continuación, vuelve a poner el cazo en el fuego, añade un poco de leche (medio vaso) y sigue mezclando bien. Cuando se haya integrado todo, añade el resto de la leche y no dejes de remover con unas varillas, para que no se te pegue en el fondo ni se formen grumos. Recuerda tener el fuego suave. Un buen TRUCO es tener la leche previamente templada o al menos a temperatura ambiente (nunca fría) para que se integre bien y no se formen grumos.
    • Añade una pizca de nuez moscada, otra pizca de sal (no te pases porque el jamón ya aporta la suya) y el jamón cortado en taquitos muy pequeños.
    • Para evitar que no te queden grumos y tenga el suficiente espesor, el TRUCO es precisamente estar removiéndola sin parar a fuego suave durante aproximadamente 15-20 minutos. Estará lista cuando, al remover, se hagan surcos que te dejen ver claramente el fondo del cazo.
    • Aparta el cazo del fuego, vierte la bechamel en otro recipiente y déjala enfriar tapada en contacto con papel film para evitar que se le forme costra. Déjala enfriar primero a temperatura ambiente y, cuando deje de estar caliente, ponla en la nevera. Puedes preparar la bechamel de un día para otro (es lo mejor), o simplemente esperar hasta que se enfríe.
    • Ahora ya puedes darle forma a las croquetas con tus propias manos, a nosotros nos encanta que queden redonditas. A continuación, prepara un plato llano con harina, otro hondo con los huevos batidos, y por último uno llano con el pan rallado. Pasa cada croqueta por harina, después por huevo y por último por pan rallado.
    •  Cuando las tengas todas listas, en un cazo o sarten honda  añade abundante aceite.
    • Pon el fuego fuerte, y cuando el aceite esté bien caliente (sin que llegue a humear), fríelas unos segundos, procurando que se hagan por todos los lados.
    •  Conforme estén fritas ve escurriéndolas y poniéndolas sobre un plato con papel de cocina para que empape el aceite.
    •  Tiempo: 30 minutos bechamel + reposo para que se enfríe + 30 minutos para formarlas y freírlas.

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